Introducción a la Arquitectura 

Marta García Manrique 

Irene Sánchez Ruiz 

Joan Bonachera Die 

Carolina Omeigbo Carrasco 

Lorena Díez Latorre 

Carlos Curiel Crespo 


En esta práctica de campo, hemos investigado acerca de cómo la arquitectura abarca cada rincón de nuestro alrededor, en este caso en la huerta agrícola. En base a un pequeño juego de pistas, hicimos una ruta que recorría profundamente la Huerta norte de Valencia. Descubriendo, así como de diferente puede llegar a ser la arquitectura en los diferentes contextos cotidianos del ser humano.  

Primero, los integrantes de nuestro grupo nos reunimos para empezar la búsqueda de pistas en la práctica, nosotros somos: Irene Sánchez Ruiz, Joan Bonachera Die, Marta García Manrique, Carolina Omeigbo Carrasco, Lorena Diez Latorre y Carlos Curiel Crespo. Para comenzar, recibimos un papel de mano del profesor para encontrar la contraseña y acceder en la web a la primera de nuestras pistas. Después de leer el documento en cuestión, poco a poco fuimos desbloqueando nuestras 5 pistas para saber que era lo que debíamos buscar. Las contraseñas utilizadas en las pistas fueron: alquería, chufa, labrador y ermita.  

Poco a poco visitamos varias alquerías, caminos, barracas ermitas, etc. La Huerta estaba llena de edificios arquitectónicamente históricos, con años y vida, muchos cumpliendo aún su función perfectamente. En este dosier hemos recogido la información de nuestra visita y datos que nos han parecido interesante conocer sobre dichas construcciones. 


A lo largo de nuestro recorrido por la Huerta de Valencia identficamos algunas alquerías. Primeramente nos topamos con la alquería Ca Serra  

A lo largo de nuestro recorrido por la huerta pudimos identificar algunas alquerías. Pero, primeramente. 

¿Qué es una alquería? 

Según la RAE es “Casa de labor, con finca agrícola, típica del Levante peninsular”. 

La palabra alquería proviene del árabe y era una manera de llamar a las pequeñas comunidades o conjuntos de casas rurales que se encontraban a los alrededores de las ciudades. Estas estaban habitadas por conjuntos de familias que se dedicaban a la ganadería y agricultura. 

A nosotros nos gustaría destacar algunas con las que nos topamos a lo largo de nuestro paseo. 

Primero encontramos la Alquería de Serra. 

Esta alquería es un ejemplo típico del estilo rural valenciano. Tiene una estructura sencilla y adaptada a las labores que realizaban los residentes en este caso agricultores.  

Por otro lado, fue construida con materiales locales, como la piedra, el ladrillo y el adobe. Las técnicas constructivas tradicionales, como el uso de mortero de cal y la disposición de los muros de carga, reflejan el conocimiento y la habilidad de los constructores de la época. La cubierta de tejas y los amplios ventanales son características distintivas de este tipo de edificaciones. 

Teniendo en cuenta la estructura interna de las alquerías esta consta de un patio central, que servía como espacio de trabajo y zona de ventilación. Las estancias se distribuyen en torno a este patio, con habitaciones destinadas a la vivienda y otras a usos agrícolas, como almacenes y cuadras. La cocina, con su chimenea y horno de leña, es uno de los elementos más característicos de la vivienda. 

Seguidamente encontramos la Alquería de Patach. 

Su aspecto exterior es espectacular gracias a su restauración. Cuenta con una estructura completamente reformada y hoy en día se usa como salón de celebraciones y restaurante. 

Las alquerías se distinguen principalmente por su orientación hacia el sureste además otro aspecto característico es su tamaño, ya que están formadas por diversas casas o habitáculos con usos variados. Es común que cuenten con una entrada en arco de medio punto y en algunos casos con una torre. En el caso de esta alquería en particular cuenta con todas estas características.  

La entrada es un arco de medio que da paso a distintos espacios con diferentes volúmenes. Además, está orientada hacia la Meca y cuenta con una torre-mirador poco usual. Esta alquería también cuenta con áreas de cultivo y un patio. 

Y finalmente nos cruzamos con la Alquería de Requení. 

Ubicada en Alboraya, esta es una de las alquerías más antiguas de la zona, construida en el siglo XVII. Actualmente su aspecto está bastante bien conservado gracias a su restauración a finales del siglo XX, aunque en el 2012 se realizaron unas obras que modificaron la estructura de la alquería.  

La materialidad destaca por ser del ambiente local, contando con un exterior revestido con mortero de cal y encalado. A parte podemos identificar en ella características típicas de esta tipología arquitectónica como el arco de medio punto en la entrada o su orientación hacia el sur. 


Más allá de la arquitectura propia de la huerta de Valencia, pudimos observar, elementos no naturales, creados por el hombre, que rompían con el paisaje naturalmente propio más allá de los elementos arquitectónicos como las alquerías, las ermitas o las barracas. Encontramos como punto común de todos estos elementos humanos el valor que tenían a la hora de facilitar la explotación agrícola del terreno.

 

El primer elemento y uno de los más elementales son los caminos. Los caminos de tierra que hay entre las huertas responden a la necesidad de que existía y existe para trasportar el cultivo desde la huerta. El paso repetido de lo que antes eran carros empujados por caballos o animales de carga, ha ido formando con ayuda del tiempo pasos por que describen los pasos y vías que han necesitado los agricultores de la zona. Aunque sea un elemento no propio de entorno natural, ha sido el producto de la interacción entre el humano y su entorno. 

El segundo elemento que comparte esta cualidad de ser creado para suplir una necesidad de la huerta son las acequias, canales formados para permitir el paso de agua con el objetivo de abastecer las distintas explotaciones de la huerta. Este ejemplo de ingeniería hidráulica es una herencia del paso del pueblo musulmán por la península. Mediante un sistema de compuertas y canales se consigue abastecer a las explotaciones agrícolas del agua que demandan sus cultivos. 

El tercer y último elemento que destaco en nuestro paso por la huerta de Valencia fue la geometrización del terreno. Al ser una zona donde varias explotaciones coexisten, la subdivisión ficticia, mediante el uso de vallado, ayuda a las personas de la huerta a asignar espacios y propiedades con el objetivo de poder estar organizados y destinar diferentes zonas a distintas actividades agrícolas. La geometrización del terreno hecha por el humano tiene formas El difíciles de encontrar en naturaleza, explotaciones con formas de trapecios o de rectángulos. Esto consigue asignar el espacio común de las huertas a distintos propietarios y distintas explotaciones. 

 

Estos tres elementos demuestran como las necesidades que plantean las actividades humanas moldean el entorno en el que vivimos. Teniendo los caminos como resultado de los recorridos que tomamos, las acequias de donde necesitamos agua y las particiones del terreno resultado de la necesidad de organizar el terreno para tener distintas explotaciones con distintos agricultores. 


Mientras recorríamos y explorábamos la huerta, tuvimos la oportunidad de descubrir una casa de labrador situada junto a una acequia. Al acercarnos a la vivienda desde el exterior, nos llamó la atención la variedad de materiales de construcción que se habían utilizado para construir la casa. A pesar de que era evidente que la estructura había sido construida hace ya bastantes años, pudimos observar que, en general, se mantenía en un estado bastante bueno. La casa parecía haber resistido bien el paso del tiempo y parecía bastante resistente. Lo que nos ha hecho pensar que los materiales empleados en su construcción fueron bien escogidos. La mezcla de elementos tradicionales seguía con la estética de los edificios de la huerta. Además, parecía haber sido mantenida y cuidada a lo largo de los años. Estas fotografías muestran la casa que escogimos. 

Por ello recogimos una lista de diferentes materiales que encontramos en dicha casa en cuestión y les tomamos fotos a cada uno de ellos: 

1-Ladrillos                                         2-Cemento 

3-Azulejos                                         4-Botijo 

5-Madera                                          6-Tejado 

7-Vidrio de las ventanas              8-Mosquitera tradicional 

9-Hierro de los pomos                         10- Metal para las verjas 

1. Ladrillos= usar ladrillo para la construcción era típico de los labradores, ya que además de ser un material económico de la época, es un buen aislante térmico y fácil de producir.  

2. Cemento= el cemento es un elemento que tiene características similares al ladrillo, es económico, aislante y resistente. 

3. Azulejos= el uso de azulejos es curioso. Principalmente se usaban para combatir la humedad (ya que en valencia hay mucha), pero también los usaban cómo elementos estéticos. 

4. Botijo= los botijos eran complementos habituales de los labradores de campo, ya que, en temporadas de altas temperaturas, era lo único que mantenía el agua fresca. 

5. Madera= la madera supuso mucha importancia, ya que proporcionaba aislamiento térmico y era un elemento práctico para temporadas de bajas temperaturas. 

6. Tejado= podemos ver un tejado clásico a dos aguas, que permitía la bajada del agua con fluidez y evitaba que la humedad se quedara en la casa. 

7. Vidrio de las ventanas= este elemento es de los más curiosos que contiene la casa. Estos tipos de vidrios servían para mantener privacidad dentro de la vivienda a la vez que entraba luz natural en su interior.  

8. Mosquitera tradicional= estas mosquiteras estaban hechas de materiales naturales y realizaban el mismo trabajo que las mosquiteras actuales, evitar el paso de insectos al interior de la vivienda. 

9. Hierro de los pomos= los pomos se construían de hierro porque al ser un elemento duradero y resistible, era más práctico hacerlos de hierro que de cualquier otro elemento. 

10. Metal para las verjas= las verjas se implantaban en las casas por seguridad, para evitar robos. Eran de metal porque es un elemento duradero y resistible, cómo el hierro. 


-Barraca Coixo Navarro  

-Barracas junto a la acequia 

Barraca del Camí de la Mar  


Ermita de Vilanova: 

Esta ermita ubicada en Alboraya es una pieza arquitectónica construida en 1876. A pesar de haber sido rehabilitada en varias ocasiones su estado es deficiente, con un aspecto deteriorado y abandonado.  

Arquitectónicamente hablando esta ermita cuanta con una sola nave de planta rectangular sin capillas laterales. Su fachada principal es asimétrica y está pintada de blanco coronada con una espadaña con una campana. La cubierta es de teja árabe y las pocas carpinterías que contiene son todas de madera. Tiempo después se construyó un porche cuadrado con tres arcos en la parte frontal de la ermita. 

Ermita de Sant Cristófol:  

Hemos visitado la ermita de Sant Cristófol una bonita y pintoresca edificación. Fue construida en 1881. Según el Catálogo del PAT de l’Horta (2018) y el de Protecciones del PGOU de Alboraia (2019) la ermita consta de dos partes: el cuerpo principal, de planta rectangular, en una sola nave y cubierta de teja árabe de dos aguaceros, y un segundo adosado a la cabecera con funciones de sacristía, de menor altura y cubierta a tres aguas. Actualmente está bien mantenida siendo una propiedad privada abierta al público. 

Ermita de Vera: 

La Ermita de Vera fue construida en el siglo XVIII, aunque el origen de esta procede del siglo XV.  

Anteriormente, la ermita era conocida por el nombre de «Verge del Roser» pero en 1854 cambió y pasó a llamarse “La Inmaculada Concepción”. Según la tradición, la imagen de la «Verge del Roser» fue encontrada en las aguas de la acequia por unos huertanos y enseguida fue consagrada en la Ermita de Vera. 

En cuanto a su estructura, sobre la cubierta de la ermita sobresalen una sencilla espadaña y una pequeña cúpula de teja sin esmaltar. El interior posee un revestimiento neoclásico de líneas muy sencillas y se cubre con una bóveda de cañón con arcos formeros, contando con varias pequeñas capillas laterales y un coro de madera a los pies. Actualmente, la ermita se encuentra restaurada y pintada totalmente de blanco. 


El patrimonio cultural es el conjunto de bienes culturales que ha adquirido un país, una ciudad, o simplemente una familia, ya sean fiestas, modas, costumbre, o monumentos. Estas no son importantes solo porque las hayamos heredado, sino que son parte de nuestra identidad. 

 Por ejemplo, yo cuando hablo de paellas, no pienso en Galicia, sino que asocio esa comida como la típica de la comunidad valenciana. 

Todos estos bienes se han de conservar ya que tienen una historia de la cual podemos aprender. Todos esos valores que tienen se han de conservar no solo para aprender de ellos, sino también para saber cómo mejorarlos, o como no volver a caer en el mismo error. 

La Huerta al igual que todo patrimonio cultural tiene ciertos valores los cuales vamos a identificar: 

Valor histórico 

En cuanto a lo histórico, la huerta de valencia es un paisaje de constante evolución, sometido a distintas técnicas agrícolas según su época. 

El origen de esta huerta se retoma a los Romanos. Estos establecieron la ciudad de valencia como un centro de distribución e hibernación de los cultivos, instalando los primeros sistemas de riego. No fue hasta la edad media con la expansión de la civilización musulmana que la huerta progresó con la mejoría de los sistemas de regadío y la construcción de infraestructuras extensas de acequias.  

La reconquista cristiana implantó un sistema feudal que reestructuro la huerta ampliando los sistemas de irrigación y modificando la estructura política y social del área. Esta reconstrucción permaneció hasta el siglo XIX 

Una vez llegamos al siglo XX con el crecimiento de la población y la expansión de las zonas urbanas, la huerta se acaba fragmentando. Esta deriva a una disminución de sus dimensiones además de una pérdida económica, social y ambiental. Por esta razón, se implanta un régimen de protección para garantizar la supervivencia de esta.  

Valor cultural 

La huerta de Valencia es considera un paisaje cultural que representa la relación entre el hombre y la naturaleza. Por eso, no es extraño pensar que se hayan hecho fiestas para celebrar sus cosechas o ferias locales para debutar estos productos. 

La gastronomía es un punto de la huerta muy importante en la cultura de Valencia. La paella, un plato típico de la región, tiene como principales ingredientes el arroz, verduras frescas (judías verdes, alcachofas, garrofón, etc.), y otras hortalizas que se han cultivado en la huerta de Valencia. Gracias a esto y la proximidad al mar que permite la incorporación de mariscos y pescados frescos a la paella, han hecho de este plato, una identidad de Valencia. 

Valor Funcional 

La figura de los agricultores es esencial en la cultura de la Huerta. Estas personas saben las técnicas tradicionales de la agricultura y han mantenido vivas estas prácticas a lo largo de los años. Por eso, en los últimos años ha habido un movimiento creciente para preservar la huerta frente a la urbanización y así promover prácticas agrícolas sostenibles. 

En definitiva, la huerta ha de ser patrimonio cultural. Toda la historia que tiene detrás, las técnicas, la cultura, las enseñanzas son valores, o mejor dicho razones, por las que la Huerta se debe de proteger y conservar, porque si no, se acaban olvidando. Si poco a poco perdemos todas estas enseñanzas, acabaríamos por dar un paso hacia atrás y redescubrirlas, en vez de hacia delante y mejorarlas. 


Entendemos por materiales impropios a las construcciones y modificaciones que se han ido haciendo los últimos años sin llegar a respetar las normativas de protección y conservación del entorno rural y agrícola de la huerta. 

A lo largo de nuestra ruta no nos centramos mucho en estos elementos, pero revisando fotos se puede observar alguna que otra cosa: 

Esta fue la primera alquería que visitamos. Al llegar al lugar nos quedamos un poco desorientados ya que no imaginábamos que este fuese el lugar que nos había enviado Pasquale. Antes de su demolición esta estructura era conocida como la alquería de Ca Serra. Al final tuvimos que llamar a Páscuale, el cual nos informó de que nos habíamos equivocado de alquería, y que había una denominada igual kilómetros antes de donde estábamos. 

Pero esta no se quedaba atrás, ya que tenía una gran cantidad de grafitis que arruinaban la esencia del lugar. Todas estas alteraciones del lugar afectaban negativamente a su estética, y al valor histórico del entorno. 


En conclusión, la arquitectura de la Huerta Norte de Valencia es como un reflejo de lo que en hoy en día conviven la tradición y la modernidad. En la Huerta, por su agricultura y paisajes, mantuvo su esencia conservando elementos arquitectónicos tradicionales, como las alquerías y las barracas, ejemplos de una forma de vida arraigada en la cultura actual de Valencia. Al mismo tiempo, la incorporación de nuevas construcciones y técnicas contemporáneas ha permitido que la Huerta evolucione, adaptándose a las necesidades actuales sin perder su identidad. 
 
La arquitectura en la Huerta Norte de Valencia no solo es estética, sino que también se enfoca en la sostenibilidad social y ambiental. Algunos proyectos más recientes muestran más compromiso con el respeto al entorno y la creación de espacios que promueven la convivencia y el bienestar. Esta Huerta es un ejemplo de cómo la arquitectura puede preservar la cultura e innovar, conectando el pasado con el futuro. En resumen, la arquitectura aquí refleja su historia y ofrece esperanza para un desarrollo más consciente y respetuoso. 


1. CONSELL DE L’HORTA DE VALÈNCIA. L’Horta de València. <https://consellhorta.gva.es/es/lhorta-de-valencia/?form=MG0AV3 >  

[Consulta:  27 de noviembre de 2024] 

2. UPV. Documentos del plan de acción territorial de protección de la huerta de valencia.  <https://www.upv.es/contenidos/CAMUNISO/info/U0684564.pdf?form=MG0AV3> 

[Consulta:  28 de noviembre de 2024] 

3. EXPERIENCES VALENCIA. La Alquería de Serra en Benimaclet, Valencia – Experiences Valencia. <https://experiencesvalencia.com/es/la-alqueria-de-serra-en-benimaclet-valencia/> 

[Consulta: 29 de noviembre de 2024] 

4. UV. Ermita de Sant Cristòfol. <https://www.uv.es/catedra-horta-valencia/ca/catalegs-patrimoni/ermita-sant-cristofol-1286073147434/CatalegPatrim.html?id=1286157045782> 

[Consulta: 29 de noviembre de 2024] 

5. UV. Alquería de Requení  <https://www.uv.es/catedra-horta-valencia/es/catalogos-patrimonio/alqueria-requeni-1286073147434/CatalegPatrim.html?id=1286155604093 >  

[Consulta: 2 de diciembre de 2024] 

6. UV. Alquería Galip-Patach  < https://www.uv.es/catedra-horta-valencia/es/catalogos-patrimonio/alqueria-galip-patach-carda-1286073147434/CatalegPatrim.html?id=1286155601205 >  

[Consulta: 2 de diciembre de 2024] 

7. UV. Ermita del Crist de les Ànimes o de Vilanova < https://www.uv.es/catedra-horta-valencia/es/catalogos-patrimonio/ermita-del-crist-les-animes-vilanova-1286073147434/CatalegPatrim.html?id=1286156958480 >  

[Consulta: 2 de diciembre de 2024] 

8. ARQUITECTOS DE VALENCIA. Ermita de Vera <https://arquitectosdevalencia.es/arquitectura/ermita-de-vera/

[Consulta: 2 de diciembre de 2024]