EL PUEBLO
Para muchos, los pueblos son pequeñas comunidades de habitantes que viven en un espacio mucho más reducido que el de las ciudades, y alejados del alboroto del mundo actual. Para otros, son un hogar donde pasar el mejor verano y organizar las fiestas más memorables. Hoy vamos a hablar de la estructura de los pueblos y cómo las influencias y técnicas del pasado se reflejan en sus construcciones.

Antiguamente, la iglesia tenía un estatus social muy elevado e influenciaba notablemente la vida cotidiana de sus ciudadanos. Tal era su influencia que hasta la arquitectura estaba a su disposición. En los pueblos, por ejemplo, la iglesia debía construirse justo en el centro de la comunidad, porque según la creencia, así todo el mundo estaba más cerca del Señor. Esto no solo tenia un significado sombólico, sino también practico, ya que facilitiba el acceso a todos sus habitantes.

Al estar normalmente situados sobre montañas, la superficie de casi todos los pueblos tiende a tener un gran desnivel. Cada camino tiene una pendiente notoria que limita a los niños a jugar con la pelota. Esto en las ciudades apenas se aprecia, ya que antes de la edificación se realizan estudios geotécnicos del terreno y excavaciones previas a la construcción.
A diferencia de las ciudades, los pueblos escasean de tiendas comerciales, como Mercadona o Carrefour. En su lugar, suelen tener carnicerías y panaderías locales. Siempre hay bares, pero lo que se dice tiendas de souvenirs, pocas veces he visto. Sea como sea, el pueblo no necesita de las grandes marcas para mantenerse por sí solo. Tan solo es servidor de sus pocos habitantes, que construyeron sus casas hace muchos años.